La resonancia magnética (RM) es una técnica de diagnóstico por imagen no invasiva que permite obtener información anatómica y funcional de las estructuras estudiadas con una excelente resolución espacial y temporal.
Además de permitir la obtención de imágenes de alta calidad en cualquier plano del espacio, sin las limitaciones que impone la forma corporal a otras técnicas, la RM presenta la ventaja de no emplear radiaciones ionizantes (como los rayos X) ni contrastes yodados.
Algunas exploraciones mediante resonancia magnética requieren la administración de contraste intravenoso, habitualmente gadolinio. La incidencia de reacciones alérgicas al gadolinio es baja. La principal limitación de su uso es la insuficiencia renal avanzada.
Puesto que se basa en la utilización de campos magnéticos y señales de radiofrecuencia, no deben portarse objetos metálicos durante la exploración. En general se desaconseja su realización en pacientes portadores de marcapasos o desfibriladores, salvo casos excepcionales. La mayor parte de prótesis valvulares, endoprótesis aórticas y stents coronarios son seguros y compatibles con la RM; se debe valorar cada caso de forma concreta e individualizada.
Las exploraciones, dependiendo del tipo de estudio, tienen una duración aproximada de entre 30 y 90 minutos. Durante este tiempo es normal escuchar ruidos, que tan sólo indican que el aparato se encuentra en funcionamiento.